viernes, 10 de septiembre de 2010

Eusapia y los muertos

El sombrío sonido de una trompeta hacía eco en las calles de Eusapia y la melodía triste de sus notas sordas retumbaron en la tierra buscando en la vibración, un destello de vida. Vestida de gris, iba caminando, tambaleando a la deriba y como un susurro en los oídos, las agujas del reloj reverberaron en las cabezas de los muertos. Las horas, los minutos y los segundos se desvanecieron hace tiempo,dejando de existir todo se vuelve eterno y con impaciencia los cadáveres esperan el óbito como un cuchillo que busca a la muerte, el filo espera conciente, dejar cicatrices en el corazón.

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