jueves, 11 de febrero de 2010
Ella come soledad
Un vacío dentro tuyo no te deja ser vos, un retorcijón en la panza te arrebata las ganas de vomitar. ¿Cómo querés sentirte?. Tu cuerpo grita pero tu voz calla y un derrumbe en la mente sobre cómo debés ser estalla en tu cabeza. Revistas, televisión, discriminación, todo dice talle Smoll y vos con ojos de humillación se te va perdiendo la razón. Una lágrima recorre los huesos de tu cuerpo sin resistencia, tropezando con la conciencia perdés el miedo y decidis vivir.
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1 comentario:
Justo hablaba de poder tomar decisiones claras y arriesgadas aún sabiendo que en el medio o al final, podemos perder. El ruido externo y el vacío interior son la perfecta agonía de un pentagramas vacío y el efecto del reflujo es la mejor solución para el repudio contra la sociedad que busca desmoralizarte, alejándote cada vez más de las facultades para forjar tu personalidad.
Si la experiencia no naciera de los errores ¿De qué serviría?.
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