lunes, 29 de noviembre de 2010
Entre 19 y la calle de La Paz
En una cruda mañana de invierno, mis ojos se despertaron al ver el vapor que sobresale de una alcantarilla en 19. Me quedé detenidamente observando las formas que dibujaba en el aire mientras caminaba sobre el duro asfalto. Una asombrosa tranquilidad se esparció en el ambiente, se podía escuchar el crujir del pasto escarchado en mis pisadas y el dulce sonido de los pájaros se oía como música de fondo. Una brisa helada penetró en mi piel cuando un rayo de sol cayó sobre las pocas hojas descoloridas de un fresno que se hallaba solitario. Unas pocas cuadras más adelante, un perro desgarraba las bolsas de basura olvidadas en la calle. Seguí recorriendo el camino de La Paz cuando el ruido seco de una bocina invadió mis oídos. Desplazándose, el artefacto tecnológico con ruedas continuó el oscuro gris del suelo, dejando en su recorrido el intoxicante olor a nafta esfumándose en el aire. Así fue que tropecé de repente con el llamado de la realidad cotidiana.
miércoles, 22 de septiembre de 2010
Sabor agridulce
Desde lo alto contemplo esta tierra redonda. Sumergida en mis pensamientos respiré profundo y traté de beber un día de Sol, pero el picante sabroso gusto del verano se fundió con el intoxicante olor al alquitrán. El sabor de las cosas me hizo permanecer suspendida en el recuerdo durante un instante. El sabor agridulce que esconde la ciudad bajo las enormes estructuras grises, oscurecen la luz radiante del Sol.
viernes, 10 de septiembre de 2010
Eusapia y los muertos
El sombrío sonido de una trompeta hacía eco en las calles de Eusapia y la melodía triste de sus notas sordas retumbaron en la tierra buscando en la vibración, un destello de vida. Vestida de gris, iba caminando, tambaleando a la deriba y como un susurro en los oídos, las agujas del reloj reverberaron en las cabezas de los muertos. Las horas, los minutos y los segundos se desvanecieron hace tiempo,dejando de existir todo se vuelve eterno y con impaciencia los cadáveres esperan el óbito como un cuchillo que busca a la muerte, el filo espera conciente, dejar cicatrices en el corazón.
miércoles, 23 de junio de 2010
En el ojo del huracan
Esperando el día que nunca llega; atrapandome; encerrandome, caigo en esa línea que divide la verdad. Las lágrimas se deslizan rozando el dolor que creen sanar y en la corniza de mis pensamientos veo como todo se desvanece y desaparece. En medio del ojo de este huracan todo gira sin parar y yo estancada no logro bajar a la realidad. Flotando en el oscuro avismo me veo aterrizar en el horizonte blanco de este vendaval...
lunes, 14 de junio de 2010
Adicción
La lluvia solitaria dejó lágrimas en la piel. Lamentandose, el crudo invierno sopló en su ser. Surge entonces, su propio enemigo (ella), que sin mirada va, caminando para atrás. En el profundo agujero negro de la ceguez que no la deja ver quién es, cree que el dolor la hace comprender que con vida está. Pero cae en su propia infidelidad falazmente contruida siendo incapaz de elegir otra opción, se deja derrotar por ella misma.
lunes, 12 de abril de 2010
El susurro de mi voz
Me encantaría verte un minuto de nuevo, 60 segundos eternos, abrazados a una sola frase:“hasta mañana” y tal vez “hasta siempre”. Y en revuelos me hundo en sueños,
Vuelo y me desprendo de mi alma, reteniendo todo lo bueno que sale del corazón. Guardando las palabras con sentimiento de miedo, las dejé en ése cajón que hoy revela mi voz. Prisionera del pasado, se apaga (en intentos de revelar la verdad)
las cuerdas de mi habla. Y en un rasgueo, el susurro de mi voz quiebra y no puedo terminar mi canción y decirte lo que quiero yo. Y entonces caigo ahogada en dos palabras redondas que desgarran mi habla, y el detenido corazón cae al vacío buscando una palpitación que me libre de la emoción.
sábado, 27 de marzo de 2010
Una pequeña luz azul brilla
El más dulce rock es la droga roja de tu corazón, el susurro más hermoso de tu voz y el brillo de tus ojos a la luz del Sol son mi libre motor. Arranco las mañanas bajando por las escaleras de mi andar, con acordes trastornados caminamos a la par. Voy imaginando quizás, sin querer despertar del paraíso soñado que hoy me acompaña atada a tu mano. Desarmando mi mente volvemos a viajar a no sé donde, buscando un lugar hacia la línea imperfecta que cruzamos aquella vez. De vez en cuando en la esquina te veo cruzar, y en 21 nos volvemos a encontrar. El pelo atado o quizás algo alocado de la nada apareció y ya te ficho de que sos vos. Deslizando una caricia, una pequeña luz azul brilla capturándome de esa manera en que tan sólo me ves vos.
miércoles, 17 de marzo de 2010
Sombra
Guardado en un cajón dejó mil recuerdos sepultados en un rincón, de vez en cuando la voz de mi infancia le susurra al oído y extraña los rulos rubios y al medio metro caminar. Quemamos los años sin ninguna atención y las cenizas me recuerdan a diario el dolor punzante en medio del corazón. Reteniendo momentos sin sentido mis manos te quieren soltar a ese lugar donde elegiste estar; y en palabras de quizás, hoy te digo que en otro era van a inventar el olograma para que puedas pasar. Es que Sombra, ya no es disimulada mi voz desinteresada para tu vida atropellada. Esta vez hay que reconocer que está todo al revés, si fingimos como tontos que alguna vez las cosas estuvieron bien.
martes, 16 de marzo de 2010
Un ocelo multicolor
Dejando el respirador y yéndome de la función, te canto esta canción: Llegué a esa luz, desmesurada admiración divina. Lentamente acercándome a su mente, abriendo su corazón y explorando palabras tristes descubrí lo que hay al fin. Ajena estuve a esos sentimientos que me tocaron y me dieron la mano, para decir una vez más “si”. Caminando por un quizás me topé con la realidad, un alma revoloteando pasó y tocó mi piel. Haciéndome sentir, sin querer me hizo vivir. Al fin sanó el agujero negro del palpitado cosmos rojo, dos estrellas azules lograron retomar su función mecánica salvando mi cadáver. Sin darme cuenta me senté al reflejo del Sol cegándome en la claridad sinfín del ocelo multicolor.
martes, 9 de marzo de 2010
A la orilla del mar, un puerto
Desnudando una palabra griz en el oscuro incierto de mi alma, voy caminando hacia el portador de mi voz, tratando de obtener el habla escribí en la arena lo que me falta. Me siento al lado esperando algo nuevo. Una ola de enojo se llevó las palabras y así desapareció el reclamo de mi corazón. La marea empezó a subir y yo no sé qué hacer, si levantarme y huir o esperar la próxima ola y hundirme en el mar. Descifrándome, dejé mi otro yo en pequeñas partes de un rompecabezas sin fin. Timidamente me levanté y me sumergí en la espuma de mis pensamientos. Observándola desde lejos comprendí que mi otro yo era parte de mi... así fue que salí de las olas remotas de mi ser, mojada y renovada tomé mi otra mano y elejí ser lo que siempre fui... yo.
lunes, 1 de marzo de 2010
"Había un vez..."
Buscando las razones del no sé qué, entendiendo títulos nuevos, aclarando mi cabeza y vaciando los archivos sin redundancia. "Había una vez..." me leía mi papá y las historias volvían a empezar. Caminando por esa frase comienzan cosas nuevas que no sé a dónde me llevaran, entre Avenida Corazón y Avenida Razón me encuentro buscando un poco de explicación para calmar la excitación. En un lugar no muy lejos de acá al que supe llegar sin sentido de orientación, sin mapas ni incertidumbres y sin miradas para abajo: llegué sabiendo ser feliz.
jueves, 11 de febrero de 2010
Ella come soledad
Un vacío dentro tuyo no te deja ser vos, un retorcijón en la panza te arrebata las ganas de vomitar. ¿Cómo querés sentirte?. Tu cuerpo grita pero tu voz calla y un derrumbe en la mente sobre cómo debés ser estalla en tu cabeza. Revistas, televisión, discriminación, todo dice talle Smoll y vos con ojos de humillación se te va perdiendo la razón. Una lágrima recorre los huesos de tu cuerpo sin resistencia, tropezando con la conciencia perdés el miedo y decidis vivir.
domingo, 31 de enero de 2010
Una nueva especie
Ideas lejanas en un laberinto de arbustos pusieron en juego la nueva especie tridimencional de mi alma. Dejando huellas salvajes de la fantasia felina, el ritmo trival de mi corazón exploró sus códigos ocultos. Llegando al peligro de extinción las lineas desestructuradas recrean la imagen de los paraísos perdidos.
miércoles, 20 de enero de 2010
Cerca del cielo
El mundo gira muy rápido, un par de ojos logran ver las vueltas de la vida. Atento al mínimo movimiento se mueve con cautela sin miedo a ser percibido. Un alo de luz alumbra sus pies y un dejo de ardor cautiva su interés. Dejando en el camino lo vivido va hacia un viaje fugaz, vuela al cielo, y las estrellas lo miran llegar. Nunca nadie supo como pasó, pero a fin de cuentas la imagen blanca apareció y todo se desvaneció. Llegando a él sabe donde, escuchó a lo lejos el repicar de su corazón , sin sentir el vuelo de su alma no sabe si va a volver a vivir. Con mirada de inmortal se despidió en palabras de razón diciendo adiós.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)