domingo, 22 de noviembre de 2009
Viviendo sin morir
Otro pedacito de ensueño se consume, veo al fuego derretir mi esperanza, matando a mis ganas y desarmando los bloques de este muro me miro y pienso: no importa qué, no importa dónde, yo voy amando sin amar, mirando sin mirar, riendo sin reir, viviendo sin morir. Intentando mantenerlo en mis manos, detenida en el suelo, veo como se escapa y vuela por entre mis dedos. Sin saber que hacer no logro reaccionar, sólo me encuentro parada con soledad. Mis manos tiemblan, se cierran en un puño, mi voz se quiebra, yo grito y una lágrima cae desconcertada a esa calle en la que hoy me encuentro.
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