domingo, 27 de diciembre de 2009
17.04.04
domingo, 22 de noviembre de 2009
El susurro de una lágrima
Viviendo sin morir
martes, 10 de noviembre de 2009
Jardin de Ortencias en las Sierras Encontré
sábado, 17 de octubre de 2009
Ideas peregrinas en esa oscura habitación
viernes, 16 de octubre de 2009
Mente en retorno
martes, 29 de septiembre de 2009
En una esquina, me encuentro de papel
domingo, 27 de septiembre de 2009
5 y diagonal 80
sábado, 12 de septiembre de 2009
Recorriendo un corazón
Somos cuerpos vegetativos
jueves, 23 de julio de 2009
1918
domingo, 31 de mayo de 2009
¿Cielo o Infierno?
lunes, 25 de mayo de 2009
Vandaval revolucionario
sábado, 16 de mayo de 2009
Inalcanzable
martes, 28 de abril de 2009
hueco lleno
sábado, 4 de abril de 2009
Una moneda de tres
sábado, 28 de marzo de 2009
Un lugar mejor
miércoles, 18 de marzo de 2009
Tómalo o déjalo
sábado, 14 de marzo de 2009
I-realidades
sábado, 21 de febrero de 2009
En un bar (Parte II)
sábado, 31 de enero de 2009
En un bar (Parte I)
jueves, 29 de enero de 2009
Por mí misma
No importa cuán bajo me hunda del suelo, yo voy a tratar de estar con los ojos bien en alto. Las oportunidades que brindo las devoran como el viento. Sólo déjenme oírme y no me confundan, no quiero estar sola. Necesito escuchar mi voz para oír una dirección y huir de esta perdición. Si no entendes este dialecto no grites más fuerte que yo escucho bien. Mil errores, cien contradicciones y ningún rescate. Ya no se quién gana acá si ésta soledad o las ganas de llorar. No es algo deprimente, es real. No te confíes de este juego audaz, que te puedo atrapar en una red fantasmal. Te puedo ver hundir. Cedo ante pensamientos tristes que me estás enloqueciendo. Me siento acá, tratando de soportarlo: confío en algunos y soy engañada por la falsedad o no confío en nadie y vivo en soledad. Es que hago los movimientos “correctos” y me pierdo en el medio de este mal sueño. Este es mi error: termino siendo herida por mí misma, tan sólo me pregunto por qué, pero en mi mente encuentro que no puedo confiar en mí. Es que me quedo quieta viendo cómo todo gira y yo que con pensamientos de fracaso me voy hundiendo. Yo callo este dolor y me encierro en el silencio de la respuesta, preguntándome. ¿Cómo esperas que yo sepa qué hacer?, si no importa lo que haga o cuánto lo intente no puedo convencerlos por que estoy varada por dentro.